Rebajas

Rebajas para todos

 

¡¡¡Ya están aquí las rebajas!!!

¿Eres de los que se vuelve loco por las compras?, ¿y por las rebajas?

Durante estos días estamos sometidos a un bombardeo contínuo por parte de los medios de comunicación, comerciantes y anunciantes nos muestran mediante diversos medios y formatos, maravillosos productos a precios de escándalo antes los cuales no vamos a poder “resistirnos”

¿Qué es lo que hace que las rebajas nos resulten tan atractivas?, existen distintos tipos de perfiles de consumidores, el contenido de este post trata sobre l@s comprador@ compulsivos; sin embargo, en rebajas no sólo compran estos consumidores, podemos encontrarnos con otro perfil : las personas organizadas que saben lo que quieren, que conocen sus recursos y cuyo comportamiento es adaptado.

Vayamos más allá del comportamiento en sí..detrás de la compra compulsiva en los periodos de rebajas, se encuentra una necesidad no satisfecha; en ocasiones, muchas personas no compran porque necesiten el producto en sí, sino porque a nivel inconsciente están satisfaciendo alguna necesidad psicológica comprar en estos casos, puede hacer sentir a la persona más segura de si mima, más atractiva, incluso satisfecha con su vida. Este comportamiento refuerza la sensación de bienestar, que tenderá a repetirse en el tiempo y llevará consigo un determinado resultado con unas consecuencias determinadas.

En este caso…¿ podemos hablar de personas “adictas” a las rebajas?, o por el contrario… ¿adictas a una determinada sensación placentera  producida por la satisfacción de una necesidad inconsciente?, el debate está servido.

Las adicciones son la enfermedad del autoengaño, y me refiero tanto a las adicciones químicas como psicológicas como es el caso (puesto que detrás de las mismas siempre hay una reacción química).

Somos química pura, y no debemos perder de vista el mecanismo neurológico del placer, ni el papel que juegan determinados neurotransmisores, ni su funcionamiento a la hora de autorregularnos emocionalmente. Dentro del cerebro existe una región denominada “sistema límbico“, que contiene el circuito del placer de nuestro cuerpo, conecta distintas estructuras cerebrales que regulan nuestra capacidad de sentir placer, sensación que nos motiva a repetir comportamientos esenciales para nuestra supervivencia como comer, beber, relacionarnos…

El sistema límbico también se activa mediante otras actividades, como en el caso de la compra compulsiva en rebajas, y es el responsable de que sintamos otras emociones (tanto positivas como negativas) de ahí que muchas veces tras una compra compulsiva, la persona posteriormente se sienta mal consigo misma e incluso culpable.

Es un autoengaño porque la información que le llega a nuestro cerebro es falsa, es como una “vocecilla interior” que le dice algo así a nuestro cerebro: “oye, sigue comprando, soy necesario”

¿Y por qué sucede esto?,  por la alteración en la liberación de uno de los neurotransmisores (se encargan de la comunicación entre las neuronas) del placer: la dopamina. Cuando hacemos algo que nos gusta, se produce la liberación de dopamina entre las neuronas generando placer, tras un intervalo de tiempo, desaparece. En el caso de las adicciones, se produce una liberación masiva de esta sustancia, con lo que el efecto del placer es inmediato , y esta sensación de placer rápida y fácil hace que caigamos en la repetición y hasta automatización de la conducta que nos lo genera.

Con el tiempo cada vez se libera menos dopamina, lo que conlleva a acortar el tiempo de la repetición del comportamiento, cada vez compramos más y más y lo hacemos cuando sea, sin importarnos si son o no rebajas, llegando incluso a acumular deudas, con las consecuencias que puede llegar a tener no solo para la persona que lo padece, si no también para su entorno cercano.

Se trata de disfrutar de una forma consciente, divertida y sin remordimientos.

 

¡Gracias por compartirlo!