¡Ups!, ¡vaya lío!

Y si, así comenzaba el estribillo de una famosa canción del siglo pasado… ¡vaya lío!, lo que sucede es que en este caso no voy a escribir sobre amigos ni amistad, ni tampoco sobre música, sino sobre educación y formación.

Y si…¡vaya lío que hay formado!, porque tendemos a confundir los términos y eso claro… confunde nuestro comportamiento y se refleja en los resultados que obtenemos, véase un ejemplo que por lo pronto nos invita a reflexionar sobre el asunto de la educación:

 

estadística

 Fuentes: Global Youth Development Index 2016, The Commonwealth

¿Qué es lo que está pasando?, yo de verdad no creo que estemos tan ciegos como para permitir que la situación en España sea la que se refleja en la gráfica, lo que me ha llevado a reflexionar sobre qué es lo que puede estar detrás de los datos que se ven a simple vista.

En España hay talento y mucho, además, es un TALENTO con mayúsculas, y para que ese talento se desarrolle y dé sus frutos en pos de una sociedad mejor hay que seguir una serie de pasos y el primero pasa por poner el foco en la EDUCACIÓN con mucha más atención y de una forma más sistémica a cómo se está haciendo hasta ahora.

Nos centramos principalmente en la formación y no en la educación,  y si nos centramos en la educación tendemos a confundirla con formación, ¿hemos pensado en algún momento en las personas DE VERDAD?, el ser humano está en constante evolución y la educación dura lo que dura toda la vida: el talento se desarrolla a lo largo de la vida, evoluciona con la persona y es por ello que la educación no termina a una determinada edad, sino que a una determinada edad “se sientan las bases” para que la persona dé lo mejor de si misma y se desarrolle, que no que crezca, crecer va a crecer de todas maneras; de hecho, un crecimiento desmesurado puede traer consecuencias negativas. La evolución va con la educación y su siguiente paso es la transformación. Y esto va en el instinto del ser humano: llegar a desarrollar al máximo su potencial. Entonces…¿qué es lo que estamos haciendo?, ¿estamos facilitando que las personas se desarrollen?, y si lo estamos haciendo…¿de qué manera para que los resultados sean estos?

Para facilitar el desarrollo de las personas hay que olvidarse de uno mismo y ceder todo el protagonismo del proceso a los que de verdad son los protagonistas del cambio, ¿estamos de verdad dispuestos a renunciar?, reflexionemos y escuchemos cómo el ego, el miedo y la inseguridad también trata de boicotearnos. Si ni siquiera nos damos cuenta de esto…¿cómo vamos a educar a alguien?

“Con la consciencia acaba la resistencia”

Por otra parte, el estado de ánimo general es inversamente proporcional al talento, veo muchos jóvenes sufriendo anticipando un futuro que interpretan como negativo, incierto, volátil… quisiera yo saber…¿cómo se les ayuda a los chavales a gestionar este tipo de conceptos?, ¿quién les enseña a comprender la incertidumbre?, ¿a afrontar los miedos?, ¿a mantener la ilusión en lo que de verdad les hace felices?, estamos construyendo “gigantes con pies de barro”, mucho talento, más baja autoestima, es igual… cada uno que complete los puntos suspensivos con su propia aportación.

Y como creo en el ser humano por encima de todas las cosas, sé que todo va a salir bien, que los jóvenes en este país lograrán hacer sus sueños realidad, lograrán desarrollar su talento y aportar bienestar generando riqueza con nuevos proyectos empresariales, con nuevas formas de vivir la vida, la familia, la amistad y la naturaleza.

Personalmente, me encanta trabajar con jóvenes y este panorama me da más energías para seguir desarrollando mi trabajo con más ganas e ilusión si cabe, sé que es posible aprender a desarrollar las competencias necesarias para llevar una vida éxitosa, entendiendo el éxito como la capacidad para tomar decisiones inteligentes en la vida que sean buenas tanto para el individuo como para la sociedad, planificar nuestra vida profesional alineada y en equilibrio con la personal, disfrutando del cumplimiento de nuestros valores en el camino del logro de nuestros objetivos y compartiendo nuestros éxitos con los de los demás.

Oporto

Foto: Sergio Romero, Oporto

…y así aunque a veces el cielo esté nublado y no podamos ver el sol, construyamos siempre puentes que nos lleven al lado donde están los sueños