La energía que nos conecta

Primero con nosotros mismos y luego con los demás; y es a través de dicha conexión interior donde vamos a encontrar el mejor “antídoto” contra el miedo.

Negar tu miedo es negarte a ti mismo, cuando sientes miedo una parte de ti te está hablando, tu miedo expresa lo que tu mente reprime; para, siente, respira, deja que tu miedo se exprese, descubre su para qué.

Todo miedo tiene una intención positiva, aunque te cueste creerlo, tu miedo te protege, te advierte, te ayuda… sino no estaría en ti. Ahora bien, ¿qué podemos hacer cuándo sentimos que los miedos nos limitan?

Lo primero es descubrir la función que está desempeñando en tu vida; en ocasiones, el miedo está grabado profundamente en nuestro inconsciente más profundo y va tomando diversas formas, caras, maneras de expresarse. Vamos a ir al fondo del asunto, vamos a ir a la raíz de tu miedo para que comprendas qué está haciendo en tu vida.

Lo segundo es reconciliarte con el, comprender su sentido y que tu mente consciente lo racionalice integrándolo en la «película de tu vida». No es gestionar ni controlar… sino comprender.

Imagina que dentro de ti vive un niño asustado, que en algún momento de su vida sintió miedo y tuvo que protegerse de algo o de alguien, acógelo con amor en tus brazos, mírale a los ojos y dile que todo está bien, que el miedo ya pasó y que cumplió su función, que ahora ya no tiene por qué llevarlo dentro porque tú como adulto siempre vas a estar con el. Acógelo con amor, porque es el amor el que transforma el miedo en lo que es: energía bloqueada.

Y la energía bloqueada es la emoción que en su día quedó reprimida porque no tenías otra forma mejor de expresarla, así que…¿por qué seguir teniendo miedo?, ¿por qué seguir mirando hacia otro lado?

Te dirán que lo que tienes que hacer para superar tus miedos es lanzarte a hacer las cosas como si no lo tuvieras”, que sólo así lo superarás, pues siento decirte que con esto no es suficiente, te estarás preguntando que porqué esto es así, pues bien, trabajar a nivel cognitivo, es decir, de pensamientos, no basta para con el miedo, es incompleto, ¿dónde estamos dejando la parte emocional?, ¿dónde estamos dejando la parte de la comprensión del para qué está en tu vida?

La vida es tan sabia que te pone las “cosas pendientes» de cerrar una y otra vez en bandeja hasta que las soluciones, es como si te dijera  , ¿qué es lo que pasa?, ¿por qué parece que en ocasiones nuestro miedo nos persigue?, “si yo ya estaba bien”, nos dice nuestra voz interior…”¿por qué me pasa esto de nuevo?”.“sino lo ves de esta forma te lo muestro de otra diferente

Nuestra mente puede llegar a funcionar como una “máquina de engañar”, filtra la realidad-tanto interna como externa- según nuestras creencias las cuales fueron conformadas en la infancia en función de nuestra familia, personas importantes para nosotros, la influencia social y cultural… la mayoría de estas creencias están en el inconsciente, esa parte de tu mente que tú no conoces… hasta que decides hacerlo, bien porque no puedes más y estás harto de sufrir, bien porque quieres crecer y desarrollarte para llegar a convertirte en la mejor versión de ti mismo.

El gran simulador que llevamos dentro no distingue entre realidad ni ficción, “se cree todo lo que le dás”, se cree todos los pensamientos que tú decidas crear, con una sola intención… facilitarte la vida y que no sufras, el problema es nuestro patrón de creencias inconscientes, porque puede ser que en algún momento de tu vida te hayan sido útiles pero que ya no te sirvan para nada, o peor aún…¡qué ni siquiera sean tuyas!

¿Dónde crees que va la vida de una persona cuando la filtra empleando creencias que no son suyas?, ¿cómo crees que se sentirá?, ¿cómo crees que será la vida de las personas que están a su alrededor?, la lista de las preguntas que podríamos formularnos al respecto sería infinita… estoy segura de que en este momento te estás respondiendo a ti mism@.

Así que ahora que ya sabes que tu miedo tiene una intención positiva…¡no le tengas miedo!, toma la decisión de comprenderlo, de descubrir su función, agradece su presencia en tu vida hasta hoy y déjalo marchar.

Resumiendo, los «tips imprescindibles« para trabajar con tu miedo son:

-Reconocerlo
-Comprenderlo
-Aceptarlo
-Reconciliarte con él
-Dejarlo marchar

… y eso si…¡¡¡con mucho amor!!!


¡Gracias por compartirlo!