Autoestímate… ¿qué es lo que te encanta de ti?

 

¿Qué es lo que te encanta de ti?, ¿te lo has preguntado alguna vez?, ¿te resulta sencillo responder?, o al contrario… ¿no te vienen las palabras apropiadas para expresarlo?

Esta pregunta es el medímetro de tu autoestima, la herramienta que te va a indicar cuál es el grado de conocimiento actual que tienes de ti mismo y cómo de feliz te sientes en tu piel, utilízala para marcar la situación de partida e ir midiendo tus avances en el arte de amarte a ti mismo. ¡Comenzamos!

Enemigos de tu autoestima:

Reflexiona:

  • ¿cuántas veces te dices a ti mismo que no vales a lo largo del día?
  • ¿cuántas veces te dices que no mereces ser feliz?
  • ¿cuántas veces no te sientes digno de ser amado?
  • ¿cuántas veces al día mandas “a paseo” a tu autoestima quedándote acompañado de tu ego?

Sigue reflexionando un poco más:

  • ¿cómo pretendes sentirte a gusto contigo mismo si pasas de ti?
  • ¿cómo se sentiría tu pareja, tu amigo, tu padre, tu hijo… si pasaras de ellos?
  • ¿cómo te sientes cuando la ausencia de empatía es total en tu vida porque tú lo eliges?
  • ¿para qué lo haces?

Te los presento:

_Juicio: comparación, castigo… son pensamientos que nacen de la autoexigencia y del perfeccionismo-autoimpuesto– que actúa como una voz que te critica cuando las cosas no salen como esperas que salgan, cuando te comparas con los demás y no te gusta lo que ves.

_Queja: pasadísima de moda, es un comportamiento que no aporta nada y que te invito a sustituir por una actitud constructiva: manifiesta tu pensamiento seguido de una propuesta de acción para cambiar lo que no te gusta, aporta VALOR.

“Queja: dícese del comportamiento que limita tu ser y que aparta de ti todo lo bueno”

_Victimismo: consiste en sentirte víctima de las circunstancias o lo que es lo mismo: regalar tu poder personal a otros, haciendo que sientas que no puedes hacer nada para cambiar lo que no deseas o para avanzar en tu vida.

“Tu creas tu autoimagen percibiéndote como víctima o protagonista de tu vida”

Te preguntarás… ¿qué hago con ellos?, lo primero tomar consciencia de que están en ti y que por lo tanto… ¡dependen de ti y los puedes cambiar!, una vez que lo sabes, el siguiente paso es identificarlos pillándote “in fraganti cada vez que aparezcan en ti como pensamientos, emociones que limitan tu comportamiento o actitudes que te hacen sufrir.

La toma de consciencia te permite una visión estratégica de ti mismo, más amplia, más completa, más profunda… ¡más real!

Llega un momento en el que rompes la unicidad con tus pensamientos y te das cuentas de que tú no eres ellos, sino que eres el que decide qué pensar, que sentir, cómo actuar y en definitiva tu vida. Lo que es sinónimo de libertad y por lo tanto de responsabilidad. ¡Tú mismo rompes tus cadenas mentales!

Amigos de tu autoestima:

 Una vezhecho hueco en tu interior gracias al espacio que te han dejado la marcha de tus enemigos, es el momento de darle la bienvenida a tus amigos. Ellos han estado siempre contigo, no es que te hayan abandonado durante este tiempo… tan solo que no les has prestado la atención suficiente y han quedado relegados a un segundo plano.

Te los presento:

_Respeto: tener en cuenta tus necesidades y deseos es amarte. Respeta tu cuerpo, tu alma y tu esencia. Ve más allá de tus necesidades básicas y acércate a tus deseos más genuinos… más esenciales, ¿cómo?, descubre cuáles son tus valores y motivaciones esenciales y vive cada día respetándolos.

_Atención: cuídate y préstate toda la atención que sientas que necesitas. Aprende a escuchar tu cuerpo, tu pensamientos y emociones. Quererte implica pasar tiempo contigo mismo y que dediques a observarte, a atenderte. Eso no quiere decir que te aísles del universo, sino que te acerques y permanezcas unido a tu propio universo.

Presta atención a tus fortalezas para apoyarte en ellas, toma consciencia de tus limitaciones, establece objetivos y traza planes de acción para avanzar en tus áreas de mejora, superar tus limitaciones y desarrollar tu potencial. El Coaching te da las herramientas para lograrlo.

compartir

“Comparte tus pasiones”

_Amor: cuando te amas todo va bien en tu vida, a pesar de que las circunstancias vitales que estés viviendo en este momento no sean las más deseadas ni fáciles de experimentar para ti o para las personas que quieres… quizá estés enfermo, hayas sufrido una pérdida importante en tu vida (personal, profesional…) o te encuentres en una encrucijada vital.

El observar estas situaciones desde la mirada del amor, sintiendo la confianza en ti mismo y en tus capacidades, te ayudará a transitarlas con una mayor tranquilidad, logrando que aceptes con naturalidad aquello que estás experimentando y que aprendas lo que cada situación te quiere enseñar.

El dolor es parte de la vida, el sufrimiento opcional. Se trata de salir reforzado y empoderado de estas situaciones haciendo que tu autoestima no se debilite, sino todo lo contrario, se refuerce. Que sea la energía de tu amor la que te ayude a crecer y a transitar con éxito el dolor, reconociéndote a ti mismo tu valía personal… ¡eso es hacerte brillar!

 

“Trucos” para RE-conectar con tu autoestima:

_Construye puentes hacia tu interior: es hora de unir todas las piezas del puzzle de tu vida, de integrar todas tus partes, para hacer que tu ser brille en todo su esplendor reflejando lo que eres: un ser único, especial y diferente.

_Sueña: regálate sueños e instantes de felicidad, la vida son los momentos que vas viviendo y compartiendo contigo mismo y/o con las personas que quieres. Elige con amor lo que sueñas porque los sueños se hacen realidad.

“Lo que crees… creas”

_Fluye: créate momentos en los que estés al 100% presente y conectado contigo mismo. Estar en contacto con la naturaleza y hacer lo que amas son dos ejercicios estupendos que te invito ta empezar a practicar.

“Haz lo que amas y ama lo que haces”

fluye

“En algún lugar de Noruega

Llegados a este punto intuyo que te habrás dado cuenta de que el único responsable de tu autoestima eres tú mismo: tu conduces tu vida, eliges tu actitud y el amor que te regalas. Para terminar este post- y puesto que el Coaching es acción- te animo a cambiar la forma en la que te hablas a ti mismo, dedicándote palabras de amor y mimo a diario; ya que, eligiendo tu lenguaje eliges el mundo en el que vives:

“Los límites de mi lenguaje son los límites de mi mundo”

Wittgenstein