Cambio… ¡luego ÉXITO!

El cambio es un proceso natural e inherente a cualquier ser vivo; entonces, ¿porqué en ocasiones nos cuesta cambiar?, ¿por qué nos vemos inmersos una y otra vez en situaciones no deseadas?, ¿por qué sentimos que no podemos controlar nuestra vida? etc.

Vivimos una realidad en continuo cambio: las nuevas tecnologías han hecho que nuestra forma de comunicarnos, relacionarnos, de trabajar… y en definitiva de vivir haya cambiado y ya en nada o poco se parezca a la de años atrás.

¿Vivimos en una época de cambios o en un cambio de época?

Lo que nos está “empujando” a adaptarnos a un nuevo estilo de vida que requiere una nueva forma de cambiar más acorde a los nuevos tiempos.

 ¿Por qué me cuesta tanto cambiar?

Los motivos son variados y dependen de cada persona en particular; ahora bien, comparto contigo los “denominadores comunes” en la fórmula del cambio:

1º_ “Sé lo que NO quiero”

… ¿Y lo que quieres?

En ocasiones tus esfuerzos por cambiar no dan sus frutos porque sabes lo que no quieres y sin embargo poco o nada de lo que quieres. Si piensas en lo que no quieres tendrás más de lo que no quieres. Así de sencillo:

rueda

Pensamiento de lo que no quiero–>emoción incómoda–>comportamiento limitado–>resultados no deseados

2º_Autosabotaje

El cambiar en tu vida está íntimamente relacionado con tu forma de estar en el mundo, es decir, con tu forma de comportarte. Te autosaboteas cuando tú mismo te conviertes en tu peor enemigo y dinamitas” tus planes. ¿Cómo?, por ejemplo con las siguientes actitudes:

_Perfeccionismo: la vida es perfectamente imperfecta, pretender controlarlo todo no es real y te hace sufrir.

_Exigencias: tus pensamientos extremistas y las generalizaciones bloquean tu acción. Echa un vistazo a tu interior y escucha cómo te tratas a ti mismo: ¿cómo te hablas?, ¿qué te estás exigiendo?, ¿qué no te estás permitiendo?, ¿te gusta lo que oyes?, cada palabra que dices a ti mismo tiene un impacto y genera una emoción.

_Víctimismo: pasar de sentirte una víctima de las circunstancias a protagonista y creador de tu vida, responsabilizándote de ti mismo:

Nunca puedes decir que has fracasado a menos que abandones y … ¡esa es una elección tuya!

3º_Emociones que te frenan:

Desesperanza: “no puedo alcanzar mis metas sean cuales sean mis capacidades”.

Impotencia: “no creo en mi capacidad para lograrlo”.

Ausencia de mérito: “no me merezco lograr mi objetivo”.

Para impulsar el cambio, pasar a la acción desde un estado emocional que te potencie es fundamental. Tómate un momento y responde a estas preguntas:

¿Qué te mueve a cambiar?, ¿evitar dolor o buscar placer?

Los resultados que obtengas serán diferentes en función de la elección del estado emocional del que partas.

4º_Desconocimiento:

Porque a cambiar, como a montar en bicicleta, también se aprende. Es una habilidad que tiene un método y que a base de repetición-entre otras cosas– se transforma en hábito para hacerte la vida más fácil.

La mayoría de las veces creemos que no podemos cambiar cuando en realidad es que no sabemos cómo… ¿quién te ha enseñado a cambiar?

bicicleta

Amsterdam, enero 2017

Si quieres comprender… ¡actúa!

Las 5 “d” del cambio:

_Deseo: ¿cuál es tu sueño?, crea una visión clara de lo que quieres y haz de ella tu guía, lo que te permitirá seguir en el camino cuando lleguen los momentos en los que “las ganas de abandonar” traten de apartarte de tu sueño; el hacerlo, logrará que tu atención se centre de nuevo en tu meta final.

“No hay viento favorable para quien no sabe a dónde va”

Aristóteles.

_Diseña: elabora tu plan de acción. Define tus metas de proceso y los hitos que has de ir logrando para alcanzar tu meta final. Mínimo de tres acciones y con un compromiso personal por tu parte de cumplirlo de no menos de un 8 sobre 10.

Los planes de acción son actitudes… ¡si cambias de actitud todo cambia!

_Disciplina: más conocida como fuerza de voluntad *.

_Decisión: ¿desde dónde decido?, descubre tus valores, lo que de verdad te importa a ti en la vida y actúan en coherencia con ellos. Ante una situación que te incomode hazte la siguiente pregunta, espera que surja de tu interior la respuesta y actúa:

¿Qué valor estoy pisando cuando me comporto así?

_Disfrute: siempre ha de estar presente en nuestra agenda vital; celebrar, disfrutar, compartir… nos proporciona placer y nos conecta con el aquí y ahora… ¡doble regalo!

Ten siempre a mano tu lista de “premios” acorde con los objetivos que vayas logrando.

La clave para lograr tu sueño es el mantenimiento de la fuerza de voluntad*; ahora bien, no se trata de que te esfuerces por que sí, sino de que tus esfuerzos los canalices hacia tu objetivo porque sino el agotamiento, la frustración y el abandono están asegurados.

Por esta razón es tan importante que dediques tiempo a pensar y diseñar tu vida, primero pensando a lo grande y conectando con las sensaciones y emociones de haber logrado ya tu sueño, después, “objetivando” tu sueño transformándolo en objetivos que puedas ir cumpliendo con tu esfuerzo; además, es importante hacer altos en el camino para que evalúes si los resultados que vas obteniendo son los deseados.

Del cambio luego existo al cambio luego…¡ÉXITO!

Por último, ¿cómo vas de ilusión?, ten siempre presentes a tus sueños porque ellos son la semilla de tu futuro. Te deseo una feliz y provechosa práctica, comparte tus resultados y tus avances para enriquecernos entre todos. ¡Feliz día!