¿Y tú qué miras?

La envidia es una emoción que tiene mucho que ver con dónde pones “tu mirada” y con qué “intención” miras; y como todas las emociones, la envidia también es energía, que nos mueve a actuar. 

La Física nos dice que la energía cambia, se transforma, no que desaparezca ni se elimine. En ocasiones sentir la envidia nos produce una cierta incomodidad, no nos gusta experimentarla y tendemos a reprimirla, negándola, sustituyéndola por otra emoción… cada persona aprende a desarrollar su estrategia ante ella en función de sus experiencias previas, educación, entorno cultural etc. Evitar sentirla no hace que desaparezca sino todo lo contrario, la reforzamos.

“A lo que te resistes… persiste”

C. Jung

En este post, te invito a mirar a la envidia con unos nuevos ojos ampliando tu visión poniendo el foco de atención en su acompañante inseparable: la admiración.

Porque envidiar y admirar son la misma cosa y sentir la envidia, además de ser de lo más natural e indicador de que eres un SER HUMANO Y QUE ESTÁS VIVO, es una gran oportunidad para descubrirte.

¿Cómo?, pasando a la ACCIÓN. Cada emoción juega un papel y tiene un mensaje para ti, el que lo tengas o no en cuenta influye en tu comportamiento y por lo tanto en tu vida. Comenzamos:

_A: AUTENTICIDAD. Cierra el vacío entre quien aparentas ser y quien eres en realidad. ¿Qué imagen estoy transmitiendo a los demás?, ¿se corresponde con quién soy?, ¿cómo me hace sentir?, tómate tu tiempo para responderte de forma sincera.

_C: CONSCIENCIA. Para mostrarte como eres tienes que saber quién eres. Sacar a la luz tanto lo que te gusta como no te gusta de ti, tus fortalezas y debilidades. Saber lo que te motiva, tus valores, lo que te hace disfrutar de verdad.

¿Sabes quién eres?

_C: CAMBIO. Dedícate a cambiar por dentro, llegará el día en el que te sientas feliz porque sí y no por tener aquello o lo otro o porque los demás digan esto o lo otro de ti.

Soltarás el peso de la sensación de carencia que acompañaba a la envidia porque ya no dependerás de nada de lo de fuera para solucionar tus problemas, sentirte amado, respetado, valorado…

Eres todo para ser feliz

_I: INTENCIÓN. Ahora que la envidia te ha informado de lo que valoras y es importante para ti y en este momento no tienes… ¡VÉ A POR ELLO!

Agradece la información recibida y traza tu plan de acción con la metodología del Coaching (te propongo usar el método GROW *) para lograrlo, te toca reflexionar sobre tu intención y para qué lo quieres lograr, si lo haces para quedar por encima de alguien, ser más que otro, “darle en las narices” a tal persona… estarás en el círculo vicioso de crear más de lo mismo: autoengaño, mentira y sufrimiento.

Analiza tu intención con sinceridad aceptando tus limitaciones.

_O: OBSERVACIÓN. Para conocer algo tienes que observarlo. Conviértete en un observador de ti mismo, de tus pensamientos y emociones, especialmente los automáticos y repetitivos. Presta atención a lo que haces y dejas de hacer (tu conducta), a tu forma de hablarte a ti mismo y a las respuestas emocionales que te provoca tú entorno.

Explora&Disfruta tu interior

_N: NO. Di no a lo que te no te aporta y te aparta de tu felicidad, a lo que te mantiene en una posición de estancamiento vital. “Saca las malas hierbas” de tu vida. Deja la autocrítica a un lado y comienza a practicar la escucha activa y la asertividad contigo mismo. 

Di SI a lo que te permita desarrollarte, madurar emocionalmente y enriquezca tu vida

Por último, pasa de…

… prestarle atención a lo que te falta y a lo que no tienes

y comienza a valorar y agradecer lo que tienes y quién eres en este mismo instante mirándote desde el corazón¡ ERES ADMIRABLE!

 

envidia

Castillo Del Buen Amor, foto: Noemí Mateos. Deja de luchar y comienza a aceptar.