matrioskas

Te quiero

“Está dentro de tí”, le susurraba una vocecilla una y otra vez mientras trabajaba, cocinaba, dormía, caminaba…” ¿cuándo te vas a parar a escuchar de verdad con el corazón?”, “¿cuándo vas a tenerme en consideración?”, “¿cuándo vas a comprender lo que tengo que decirte?”

Hasta que llegó el momento en el que todo se dispuso para que ocurriera, se destapó por completo esa parte de mi ser que estaba siendo apartada por mi personalidad, “¿miedo yo?”, “¡qué va!”, “¡si yo soy muy fuerte y valiente, fíjate en la de cosas que he superado en mi vida”!,…¿ahhhh?, ¿si?…entonces…¿qué es lo que te está sucediendo ahora?, ¿por qué te sientes impotente, limitada, aprisionada, confusa, frustrada y … fracasada?, ¡vaya!, ¡por fín salió la palabra!... fracasada.

Agradezco que por un momento me eches cuenta y que reconozcas que estoy aquí, dentro de ti, te guste o no te guste vivimos juntas.

¿Para qué?, soy esa parte de ti que te protege de que hagas las cosas mal porque ya sabes que todo lo que creas e inventas no le gusta a nadie, y además, que te duele sobremanera escuchar los “noes” de los demás cuando presentas tus ideas, proyectos e ilusiones. ¿Te has percatado ya de mi misión?, sólo quiero lo mejor para ti, recuerda lo bien que te cuidaba cuando eras muy pequeña y no te dejaban “trastear a tus anchas”, fui yo la que te enseñé a que la mejor manera de comportarte para no herir los sentimientos de tus papás era estando calladita y sentadita, esto si, te puse una libreta en blanco con una caja de colores para que pudieras expresarte…¡qué hubieras hecho sin mi!

Son 36 los años que llevamos juntas, y te agradezco tu acercamiento, me has reconocido, agradecido mi papel en tu vida- a mi al igual que a ti me encanta que me reconozcan lo que hago por los demás, yo también ayudo- y ahora soy yo la que quiere agradecerte que me hayas atendido y escuchado con el corazón, porque a partir de ahora pasaré a vivir al sitio al que he sido invitada, a ese lugar en tu corazón donde la energía del “no” se ha convertido en lo que necesitas en este preciso momento para seguir con tu misión en la vida de cara a lograr tu sueño: seguridad, firmeza y confianza en ti, en tus capacidades y en tu sabiduría innata, porque…”¿sabes una cosa?“, todo esto está saliendo de ti y está ocurriendo dentro de ti.

Antes de irme a mi nuevo hogar, quería darte las gracias también de corazón por abrazarme, quererme y respetarme. Ahora si… juntas seremos más fuertes, convincentes, seguras y directas.

y si… “yo también te quiero.