qué es la preocupación

Una preocupación es cómo un «copo» de nieve

Aparece de una forma natural y poco a poco va creciendo convirtiéndose en una bola de nieve que crece, crece y crece.

Las preocupaciones surgen aparentemente de una forma inocente; sin embargo, si las alimentamos, pueden minar nuestra alegría llevándose toda nuestra energía mental, con consecuencias cómo falta de claridad y de perspectiva, fatiga, ausencia de motivación, ilusión…

Una preocupación es un pensamiento sobre el que tienes poder:

-Para poder observarlo y darte cuenta de lo que te está diciendo: autoconocimiento.

-Para poder decidir frenarlo y parar sus consecuencias: control mental.

-Para poder elegir otro pensamiento diferente que te potencie: ganancia personal.

 

Los pensamientos positivos son parte fundamental de la mente optimista…¿esto quiere decir que los optimistas no tienen preocupaciones?, ¿qué están dotados de una capacidad sobrenatural para ver el lado positivo de las cosas?, pues la respuesta es un no rotundo. El ser optimista es un hábito, es decir:

-Se aprende: como cualquier otra actividad. ¡Sólo hay que saber cómo y ponerse manos a la obra!, ¡acción!

-Precisa constancia y perseverancia por tu parte…es como cuando te apuntas al gimnasio, no pretenderás estar en buena forma sólo con inscribirte e ir de vez en cuando, ¿no?
La constancia es la responsable de la mayor parte del éxito que logramos en los objetivos que nos proponemos.

-Depende de tu compromiso contigo mismo, demuéstrate que te amas de verdad, auténticamente, firma una alianza contigo y con tu éxito personal… ¡así lograrás la energía renovable para ir a por tus sueños!