Relación laboral y de pareja

 Relación laboral y de pareja

Una relación de pareja y una relación laboral son la misma cosa, si, ¡la misma cosa!, y te preguntarás… ¿por qué?, pues porque ambas son una extensión de tu ser.

Las razones, en mi opinión, son las siguientes:

-Cuando sientes que eres tú mismo y te sientes valorado…¡lo has encontrado! , si en tu relación de pareja te sientes así, todo marcha sobre ruedas, en tu trabajo es lo mismo. Pregúntate de dónde procede tu valor actual… ¿de lo que eres o de lo que tienes?, te invito a reflexionar.

Piensa cómo es un día cualquiera en tu trabajo actual…¿cómo es?, ¿qué haces?, ¿cómo te sientes?, ¿qué te aporta?… si actualmente no disfrutas de tu trabajo soñado no importa, hazte las mismas preguntas, porque son el primer paso para acercarte a él: tomar consciencia de lo que quieres.

Es muy importante dedicar todo el tiempo necesario a mirar dentro de ti mismo, a conectar con tus deseos y con lo que te hace crecer hasta descubrir cuál es tu misión y tu visión personal, y de ahí, ir a por el trabajo que deseas realizar.

-La misión: tiene que ver con tu meta, con tus objetivos; sin embargo, va más allá de estos, respóndete a esta pregunta…”¿para qué?” , encuentra el sentido de lo que estás haciendo y de lo que quieres hacer en tu vida, tanto laboral como personal.

-La visión: autoproyecta tu imagen mental de ti mismo respondiéndote a estas preguntas…”¿qué me veo yo haciendo?”, “¿cómo me veo?”

Una vez que descubras cuáles son tu misión y visión, comprueba si van de la mano con tus valores; y si esto es así, el disfrute está asegurado, te lo garantizo. Porque ya no estarás centrando solamente en el resultado final, sino que estarás disfrutando de cada pequeño paso, de cada acción, de cada momento que experimentes de forma coherente contingo mismo, en definitiva, del presente.

“¡El camino es en sí el pastel!, todo lo demás serán las guindas que vayas poniéndole al mismo.”

 

Esta coherencia, es en gran parte la responsable de nuestro bienestar personal, de nuestra salud y de nuestra felicidad. No podemos separar nuestra vida personal de la profesional, desde una visión sistémica, vivimos como seres integrados, aunque a veces desempeñemos diversos roles en función del contexto en el que estemos, estos tienen que ser percibidos por nuestra mente como integrados, lógicos, para no experimentar una “disonancia cognitiva” que nos amargue la existencia al no entender cómo nos estamos comportando; de hecho, cuando vivimos en una situación disonante durante mucho tiempo es cuando empezamos a notar los síntomas físicos y mentales que nos está provocando el desequilibrio.

Al principio hacer un “reencuadre positivo” de la situación puede ayudarnos a sobrellevarlo hasta que tomemos la decisión definitiva, pero tarde o tempranos, tendremos que pasar a la acción.

Y  este es uno de los pasos que más resistencia nos genera, por una parte sabemos y queremos hacer lo que deseamos; sin embargo… por otra parte tenemos miedo, miedo que muchas veces nos hace perder años de nuestra vida e incluso la vida entera, hay personas que se pasan esperando “algo” que ni ellas mismas saben lo que es pero que creen que les cambiará la vida… en realidad ya tenemos todo lo que necesitamos y está dentro de nosotros mismos, ahora bien… la verdadera valentía se demuestra mirando hacía dentro.

Es aquí donde el Coaching es sumamente poderoso, es una herramienta que permite crear “puentes” transportándote de la situación en la que te encuentras a la situación a la que deseas llegar, ¿cómo?, acompañándote primero en este viaje interior para que descubras lo que realmente deseas y quién eres, mediante preguntas, dinámicas y ejercicios diseñados específicamente para ti (de ahí su eficiencia).

Para mi el Coaching es una experiencia única, un proceso de crecimiento personal que invito a todo el mundo a disfrutar para lograr un mayor bienestar personal y lograr vivir con más plenitud. Porque en la vida lo importante no es la cantidad, sino la calidad, si no te conformas con una larga vida, sino que deseas que tus años ganen vida, te invito a iniciar el fascinante viaje hacia ti mismo… Al fin y al cabo…”¿con quién estás viviendo todos los días las 24 horas del día?”

 

¡Gracias por compartirlo!